domingo, 3 de agosto de 2025

Análisis de deliverys: La Americana y Banchero

 Volvemos con esta sección de los domingos, en este caso con dos pizzerias clásicas: La Americana y Banchero. Ambas cuentan con servicio propio de delivery, además de trabajar también con las aplicaciones más usadas como Pedidos Ya y Rappi. Pedimos una pizza grande y una docena de empanadas en ambos casos. Tengo que agradecer a los amigos que me comparten la experiencia, porque ya no puedo hacer esto yo solo como hacía en otros tiempos. 

La Americana tiene buena atención por teléfono aunque sin demasiados cuidados, el tiempo de espera fue de 35 minutos, bastante aceptable y dentro de lo estipulado. Las empanadas estaban perfectas pero la pizza tenía el queso levemente corrido, aunque no llegaba a ser una molestia ni afectaba el sabor. La presentación de ambas fue en cajas. Un servicio más que aprobado. 

Para realizar un pedido, puedes ingresar tu dirección en PedidosYa y seleccionar los productos de La Americana. También puedes contactarlos directamente al 4371-0202 para realizar tu pedido. 



 Banchero también tiene una atención rápida por teléfono y el tiempo de espera fue de 40 minutos, un poco más que La Americana, pero aceptable y dentro de lo previsible. Las empanadas estaban bien y la pizza conservada en excelente estado, pero estaba un poco frío, estimo que porque estuvo bastante tiempo desde que salió del horno hasta que partió del local. 

La presentación de la pizza fue en caja y de las empanadas estaban envueltas. Servicio aprobado. Para realizar pedidos, puedes contactarlos a través de WhatsApp a los números: 11-3428-4247 o 11-3053-4816. También puedes realizar pedidos a través de PedidosYa. El horario de delivery es de 12:00 a 23:00 horas. 




sábado, 2 de agosto de 2025

Análisis de restaurantes: Cantina All Boys

 En esta vuelta de Morfa de lo Lindo a pedido del público, también me pidieron que la primera reseña sea la del clásico buffet de mi club, All Boys, ahora reversionado en cantina y que tuvo su estreno hace poco más de un mes (mitad de junio de 2025). Por eso, llegó el turno de analizar el bodegón dentro del club, un rubro que está creciendo con fuerza en muchas instituciones de Buenos Aires. 

El restaurante ofrece parrilla y platos caseros. Se destaca por su ambiente familiar, buena atención y precios accesibles, especialmente para el almuerzo o cena de fin de semana. Además de la parrilla, ofrecen pastas, milanesas abundantes y postres como el Apolo XL. 

Ambiente: Típico bodegón de club, con muchísimas cosas de All Boys como camisetas en cuadros y otras referencias. Además obviamente todo de blanco y negro para sentirse en casa. Cuenta con dos televisores. 



Recomendados: El matambrito a la pizza es realmente un manjar, con una ternura única. Las milanesas en todas sus variantes son recomendables y abundantes. Además buena opción de entradas, con buñuelitos de acelga y tequeños como lo mejor. 

Bebidas: Un punto a favor es que tiene gaseosa grande, eso siempre es bueno y también es síntoma inequívoco que estamos en un bodegón. Cartal normal de vinos y posee dos opciones en cerveza. 

Atención: Muy buena, atentos a los que necesitas y en un ambiente familiar y amistoso, te hacen sentir de primera. 



Puntaje: 9

Data: Cantina All Boys queda en Mercedes 1951. 

viernes, 1 de agosto de 2025

Leberwurst, el alemán más argentino

 Como pasa con el fernet, el puchero y la paella, la inmigración europea de principios de siglo XX trajo muchos productos tradicionales del viejo continente que con el tiempo se fueron convirtiendo en clásicos argentinos y ganó más fanáticos por estas tierras que por las de su origen. Este es el caso del Leberwurst, clásico embutido aleman, que no falta en ninguna fiambrería del país y está presente como entrada o como parte de la picada en varios bares y restaurantes porteños y también en el interior del país. 

El leberwurst siempre tiene fanáticos. Se trata de un embutido hecho con 60% carne de hígado y 35% tocino bien crujiente. El restante son aromáticos y pimienta. Se lo cubre con tripa de cerdo o de cordero y en forma industrial se suele recubrir con plástico. Será por su forma versátil y su sabor amable, que tiene mucha aceptación en estos lados. 

Casi siempre se come untado al pan o tostadas y viste de galas todas las picadas. También se lo puede servir de entrada, solo con pan y hasta algunos lo comen en el desayuno, cosa habitual en Alemania. Pero acá somos más de la merienda como picada y el desayuno lo dejamos para el café y las medialunas o a lo sumo tostadas con queso crema. 



En el formato industrial hay varios para destacar.  Paladini es una marca conocida que ofrece leberwurst en paquetes de 250 gramos, a menudo disponible en supermercados y tiendas en línea. La marca Calchaquí, por su parte, ofrece un leberwurst con un sabor auténtico y una calidad destacada. Lario también aparece como un producto de buenas referencias. 

Pero sin dudas, que el leberwurst más rico es el artesanal y  el que es cubierto con tripa natural. En esta materia, hay dos lugares que se destacan por tener un producto muy bueno y reconocido. 

En primer lugar encontramos en una calle discreta de Villa Ballester  un verdadero tesoro gastronómico, un lugar que transporta a sus visitantes a una pequeña ciudad alemana: Schreiber Hnos.. Este proyecto, con seis décadas de historia, es una fiel emulación de las fiambrerías alemanas, arraigado en una localidad que fue hogar de una importante comunidad de inmigrantes alemanes tras las Guerras Mundiales.



 La elección de Villa Ballester no fue casual, ya que el barrio albergó el mayor asentamiento alemán de la región, una información clave que motivó a la abuela de los actuales dueños a establecerse allí. La génesis de esta tradición familiar se remonta a 1958, cuando la abuela de Manfredo y su novio, un cocinero experimentado, junto al abuelo materno con capital de inversión, concibieron la idea de construir una fábrica de embutidos anexa a su hogar. 

Abrieron sus puertas por primera vez en 1963 bajo el nombre de  Ninemann y Schreiber, una denominación que evolucionaría hasta la actual Schreiber Hnos.. Las primeras maquinarias fueron adquiridas gracias a los fondos de indemnización que los padres recibieron por las pérdidas sufridas en la Segunda Guerra Mundial.

Desde sus inicios, un producto en particular se erigió como pilar de este emprendimiento: el Leberwurst. Manfredo y Gerardo, los hermanos al frente de la sociedad, recuerdan cómo el Leberwurst y las salchichas al estilo alemán fueron las grandes protagonistas de este proyecto familiar. Ambos crecieron inmersos en el negocio, atendiendo al público tras la escuela alemana Hölters Schule, en una época donde las filas para entrar al local podían extenderse media cuadra.



Hoy, el Leberwurst, o paté, mantiene su estatus como uno de los "caballitos de batalla" de la firma. Schreiber Hnos. produce semanalmente alrededor de 2500 kilos de paté, una cifra que subraya su preponderancia en la amplia oferta de casi 60 productos que comercializan. Además del icónico Leberwurst, destacan otros productos como las salchichas de Viena, la Knackwurst, el salame y la Cracovia, y una gran variedad de salchichas, incluyendo Currywurst, Weisswurst y ahumadas. La tradición perdura en la tercera generación, con los hijos de Manfredo y Gerardo ya integrados en la empresa familiar de 12 personas.

Visitar Schreiber Hnos. no es solo una experiencia culinaria, sino un viaje cultural a las raíces alemanas de Buenos Aires, donde el aroma del ahumadero y, quizás, algún diálogo en alemán, completan esta experiencia única.

Por otro lado también tenemos a Alles Gut, en la ciudad enterriana de Crespo. Allí elaboran un leberwurts de muchísima calidad con una consistencia más firme y compacta que otros lados. Otra prueba de sabores deliciosos, que te transportan a lo mejor de la cocina alemana, con el toque artesanal de un entorno ideal. 


jueves, 31 de julio de 2025

El ranking: las 10 mejores empanadas de Buenos Aires

 Es jueves y volvemos con esta pasión por comer. Llegó el turno de decir cuáles son las 10 mejores empanadas de Buenos Aires. Si hablamos de empanadas, las clásicas de carne están muy segmentadas por provincia, sobre todo las del norte. Cada una tiene su estilo, está la tucumaña, la salteña, la jujeña, la catamarqueña y la santiagueña, entre las más destacadas. Buenos Aires tiene de todas un poco y las trata de mezclar con otras más modernas. 

Saliendo de las de carne, el mundo es infinito. Jamón y queso, pollo y verdura son las clásicas pero muchas proponen roquefort, cantimpalo, cebolla y apio, cebolla y jamón y las de atún, las icónicas de la semana santa. Obviamente que hay más porque la variedad depende de la creatividad del autor, pero resumo en las más conocidas. Mi preferida es la de roquefort. 

1. La Americana. La reina de las empanadas. Un clásico en el centro porteño que cada vez suma más sucursales. Sus empanadas son grandes y sabrosas. Las de carne cortada a cuchillo, jamón y queso y la de roquefort se resaltan sobre las demás, ofreciendo una calidad extra. Además también tienen todo el año hojaldre de atún, cuestión que no es tan común. Y en semana santa agregan otros mariscos y pescados para deleitar. La Americana tiene cuatro sucursales: Av. Callao 83, Av. Corrientes 1383. Av. Rivadavia 2800 y Av. Pueyrredon 333. 



2. Pizza + pizza. A pesar de su nombre, la especialidad son las empanadas. Más alla de las clásicas que son de buen nivel como las de carne picante, jamón y queso y roquefort, se destacan por dos especiales que no tienen en otro lugar y realmente son un deleite del paladar. Una es la catalana, que tiene chorizo colorado, trocitos de provolone y muzzarella. La otra es la genovesa que contiene cebolla de verdeo, morrón, aceitunas, muzzarella, jamón y provolone. Pizza + pizza se encuentra en Olleros 1759. 

3. Gourmet. De las cadenas de empanadas, sin dudas la mejor. Un pecado ir y no pedir fritas porque son la especialidad y las mejores en esa materia. Rellenas con gran sabor, son un festival de sabores. Más alla de las tradicionales de carne, carne picante y jamón y queso, se destaca la de pollo al champignon, un placer en cada bocado. Además tienen sabores premium y están siempre innovando, ahora también con salsas para dipear. Gourmet tiene 6 locales en Capital: Av. Lacroze 2411, Mendoza 2615, Av. Carabobo 101, Av. Gral Las Heras 2912 y 1958 y Av. Truinvirato 4660. Además posee otra sucursal en Canning (Mariano Castex 1000). 

4. Tercera docena. Una propuesta simple, pero rendidora y a buen precio. Las clásicas sobre salen con la de jamón y queso y pollo destancandose, pero ofreciendo una buena alternativa para todos los bolsillos. Tercera docena tiene 6 sucursales en capital: Av. Entre Ríos 793, Av. Montes de Oca 851, Blanco Encalada 2118, Av. Beiro 4901, El Salvador 5800 y Asamblea 530. Además tienen locales en Caleta Olivia, Cipoletti, Comodoro Rivadavia, General Roca, La Plata, Neuquén, Pacheco, Rosario y San Lorenzo. 



5. Mi Gusto. Las empanadas con más relleno que vas a probar y con gustos realmente espectaculares como la de hamburguesa, la de vacio y provoleta, matambre a la pizza y ciruela y panceta. Además riquísimas salsas para combinar No está tan arriba en el ranking por su elevado precio. Son las empanadas que compra Ricardo Darín y que causaron revuelo cuando en el programa de Mirtha Legrand aseguró que una docena de empanadas salen 42.000$. Y efectivamente es lo que sale en Mi Gusto y es lejos la más cara de todo Buenos Aires. Mi Gusto tiene 12 sucursales en Capital Federal y otras tantas en el conurbano: todas ellas se pueden  conocer en la pagina migusto.com.ar 

6. Rincón Norteño. Muy buenas empanadas salteñas, con gran calidad en las clásicas de carne y carne picante pero también en las de roquefort y jamón y queso.Una propuesta clara y para buenos paladares. Tradición y sabor en cada bocado. Rincón Norteño tiene 32 sucursales en Capital Federal y todas se encuentran en su web rinconnorteno.com.ar 

7. La Tucumanita. Clásicas empanadas tucumanas, hechas con dedicación y esmero. Si bien las de carne y carne picantes son las cónicas, las de roquefort y cebolla y jamón también se destacan. El único punto en contra es el tamaño, demasiado chicas, más de lo normal aunque con buen relleno. Podes comer 6 como si nada. La Tucumanita queda en Olleros 1763. 



8. La Cocina. Un clásico de la empanada catamarqueña desde 1977. Empanadas de masa gruesa y amarillenta hechas con manteca y especias; rellenos generosos, jugosos y bien hechos. Además de las de carne, la pikachu –de queso y cebolla picante– y la de pascualina, también son imperdibles. Tienen dos locales, ambos chicos, acogedores; auténticos. La Cocina queda en Florida 142, al fondo de la galería y en Av. Pueyrredón 1508.

9. Peña La Morena. Peña salteña con empanadas para honrar a la provincia. Chicas, jugosas, al horno o fritas, de carne o de queso y cebolla, siempre con su yasgua (salsa fresca picante de tomate). Suele haber guitarreadas y es recomendable reservar para las noches del fin de semana. Una casa antigua en pleno Barrio Norte, un pedazo de Salta en Buenos Aires. Peña La Morena queda en Austria 2031. 

10. El Sanjuanino. Al horno o fritas, las empanadas de carne del El Sanjuanino siguen tan buenas como el primer día. Un clásico de la cocina patria con un servicio cuidado. La de humita y la verdura también están muy bien. El Sanjuanino tiene tres sucursales: Posadas 1515, Bustamante 1788 y Báez 227. 



domingo, 29 de marzo de 2020

Analisis de deliverys: hoy Don Matute y Kentucky

Los domingos analizamos dos deliveries midiendo el tiempo y demás. En el dia de hoy,presentaremos el servicio de delivery Don Matute y Kentucky, dos pizzerias con diferentes estilos que ofrecen servicio a domicilio, hoy en día lo único permitido debido a la cuarentena obligatoria dictada por el gobierno nacional para frenar la pandemia del coronavirus.

Utilizamos la aplicación de Pedidos Ya para pedir en Don Matute. Ordenamos una grande de Jamón y Morrones con una faina. Entre 40 y 60 minutos nos dicen que es el tiempo de espera desde la aplicación. Ya estaba por llamar al local, cuando tocaron el timbre, 75 minutos después de realizado el pedido, excediéndonos 15 minutos del tiempo máximo estimado. 

Al abrir la caja ,no nos encontramos sorpresas. La clásica pizza a la piedra de Matute y un sabor que me dejó satisfecho para un sábado a la noche. Creo que un 7 es el puntaje que le podemos brindar al servicio de Mi Matute.


De la misma manera que hicimos con DonMatute, también utilizamos la aplicación de Pedidos Ya para pedir en Kentucky.Ordenamos lo mismo, para que no haya diferencias: grande de jamón y morrones y una faina. Entre 40 y 60 minutos de espera nos dicen ,igual que en Don Matute.

Llegó a los 62 minutos, también excendiendo el tiempo máximo estimado, pero por tan solo dos minutos. El sabor es el clásico de esta pizzeria, en el cual no nos detendremos demasiado porque sería para otra sección. Lo importante es que llegó en perfectas condiciones y con su sabor original, listo para disfrutar. Creo que un 8 es el puntaje que se merece la gente de Kentucky.

viernes, 27 de marzo de 2020

La columna gastronómica: la provoleta, ese invitado especial

Un asado es un asado. No puede faltar la tira o el costillar como realmente se tiene que llamar, aunque en la mayoria de los casos sea fraccionado. El vacío o la entraña o la tapa de asado en su defecto. El chori y la morcilla. Algunas achuras tal vez, el chinchu y los riñones al tope por su economía más que nada y algún lujurioso y romántico que aún queda, se animaría con las mollejas, pese a su precio elevado.
Pero el invitado especial, ese que no siempre aparece pero que siempre a todos fascina es la provoleta. Esa redondes llena de queso a la parilla esquisita, vuelve locos a todos y es sin dudas lo mejor para empezar el ritual del asado.En las principales parrillas su precio es elevado y desproporcionado tal vez por el producto que es. Pero su sabor inigualable hace que sea una tentación sin igual y que uno caiga en pedirlo de vez en cuando.

Y cuando uno no lo tiene, como es el caso de esta cuarentena o como puede ser otros casos no tan forzados, lo extraña. Imagina saborear ese manjar y sin dudas, por lo menos en mi caso, es una de las tantas cosas que voy a hacer una vez que termine esta cuarentena, que nos tiene con los deseos al máximo, producto de una prohibición, sana y necesaria por cierto, pero que conlleva a nuestros mayores antojos, tal embarazadas o embarazados eternos.

Pero ahora si en el mundo de los fanáticos de la provoleta no es todo tan facil. Una provoleta perfecta no es fácil de hacer y no es fácil de encontrar. La provoleta debe ser crujiente, con un tostadito sugerente pero no debe pasarse: debe estar en su punto justo. Ni muy blanda, que parezca queso cremoso ni demasiado dura que parezca queso reggianito.

Esa provoleta perfecta no es fácil de encontrar, hasta las parrillas más renombradas y que se destacan en casi todos sus platos suelen fallar en esto. En la mejor parrilla que existe para mi, que es el Tano, la provoleta es lo peor que tienen. Y en Lo de Charly, el refugio de los trasnochados, tiene sus días. Safa en Totín, del mismo dueño del anterior nombrado.


La mejor provoleta para mi la encontramos en Antigua Querencia, ese recondito lugar de Almagro que ofrece muchas opciones, pero con el queso rey como estandarte. Anda ahí que seguro no te va a defraudar. Y ofrezo dos opciones más: el Desnivel en San Telmo.  Llega bien marcada por fuera y caliente por dentro, con orégano arriba. Correcta y cumplidora.

Y también en El Ferroviario, que merece párrafo aparte por muchas otras cosas, pero también se puede encontrar una provoleta espectacular. Si te acercás a la parrilla podés ver todas las rodajas de provolone cortadas (bastante altas, por cierto) que después pasan por la parrilla. Se sirven con el corazón derretido, provenzal arriba y, claro, en bandejita de chapa. 
Ah, no lo dije, y por cierto tendría que haber empezado por ahí. La provoleta es queso provolone a la parilla. Pero no lo dije porque para mi la provoleta es más que eso. La provoleta es un sínfin de sabores que explotan en la boca, es queso, pero también es carne, porque es ahumada, a la parrilla. Es simpleza pero también es belleza. La provoleta, es, sin dudas, un manjar más de lo que se pueden conseguir a la parilla. 

jueves, 26 de marzo de 2020

El ranking: los mejores bares de Buenos Aires

Es jueves y tiempo de hacer el ranking. En esta ocasión, te ofreceremos los 10 mejores bares de Buenos Aires. Al ser un rubro tan amplio, obviamente muchos quedarán afuera, pero intentaremos ubicar a los que ofrecen la mejor gastrónomia y los que representan al clásico "cafetín de Buenos Aires" como se inmortalizó en el tango de Santo Discepolo. "Cómo olvidarte en esta queja,
Cafetín de Buenos Aires,Si sos lo único en la vida, Que se pareció a mi vieja"... belleza pura.

1. Café Tortoni. Super clásico de Buenos Aires, uno de los bares más antiguos y el más emblemático y tradicional de la ciudad. Todas las tardes, se llena de turistas que tienen que hacer cola para entrar a desgustar un café o el delicioso submarino que puede ser acompañado con medialunas, masitas o tostados. Sobre sus mesas pasaron varios escritores como el célebre Jorge Luis Borges, que era habitué del Tortoni. También es símbolo de Tango y en sus instalaciones se desarrollan varios espectáculos de este tipo. 
2. Las Violetas. El bar más antiguo de Buenos Aires y en donde se destacan sus desayunos y meriendas, sin dudas los mejores de la ciudad. Las Violetas revolucionó, desde finales del siglo IXX "la hora del té". Se destaca su especialidad,el María Cala Victoriano que incluye té, café, chocolate, café con leche, dulce, porción de torta, budín, pan dulce, masas finas, sandwichd de miga triple de jamón y choclo blanco, huevo y capresse, fosforito, chips, sandwich de pan negro tostado mixto, canapes, bebidas, copa de jugo de naranja y copa de champagne. 

3. Los 36 Billares. Otro de los lugares más tradicionales de Buenos Aires. Ubicado sobre la histórica avenida de Mayo, ofrece gran variedad gastrónomica con opciones clásicas para desayunar, merendar y también para almorzar o cenar, incluso con pizza al paso. Pero lo más destacable de este lugar son las mesas de billar, que tiene tanto en el sub-suelo como en la planta baja, donde los más destacados de este deporte van a practicar. También tiene mesas de pool, lo que completan las 36 que le da nombre al emblemático bar. 

4. Celta. Cerca del Congreso, ofrece miles de opciones para la mañana, la tarde, la noche y hasta para la madrugada. La cerveza tirada se destaca asi como su bermú con ingredientes, clásico de la gastronomía porteña. Pero también tiene otras altenativas para los que no son fanas del alcohol: el licuado de banana, en una jarra super grande. Gran variedad de sandiwchs frios y calientes.  

5. Paulin. En el microcentro porteño, el paraiso de los sandwichs de miga y tostados. Paulin ofrece la más amplia variedades en este tipo de emparedados y todos tienen un sabor único. Su larga barra le da un aspecto único  y es impresionante ver como vuelan los platos de una punta a la otra sin caerse nada  y llegar perfectamente a las manos del comensal.

6. Bar Británico. Frente a Parque Lezama, otro de los bares que le dan vida a esta emblemática zona. Con mozos como los de antes y muchos habitués, que consumen mucho fútbol, tiene una propuesta para la tarde y para la noche, ofreciendo esquisitas cenas con un menú especial cada día. Además buenas opciones en cervezas y aperitivos.

7. El Hipopotamo. También frente al Parque Lezama, El Hipopotamo ofrece clásica atención y sandwichs bien completos. Sin dudas lo más destacable de este lugar es la sidra tirada, una opción diferente y bien rendidora.También se destaca con otros aperitivos y abundantes picadas y hamburgesas. 
8. El Timón. Enfrente Canal 9, ya tiene un ambiente bastante particular, sumado al auto que está dentro del bar, junto a la clásica pesera. Pero lo que más se destaca son los súper tostados, los mejores de Capital Federal. No sólo por su cantidad (8 buenas porciones) sino por su calidad y su gusto extremo. El secreto de porque es tan rico, todavía es un misterio que los dueños no piensan develar.
9. Bar de Cao.  Un centenario bar de la ciudad de Buenos Aires ubicado en el barrio de Boedo, declarado Bar Notable. En su ambiente se nota su historia, con muchos detalles originales de cuando aún era un almacén y despacho de bebidas, como el mostrador de mármol y la vieja caja registradora. Se destaca por su cerveza tirada y sus picadas abundantes, famosas en la ciudad. Todas son abundantes pero la Gran Cao es la de la casa, con queso de campo, aceitunas negras y verdes, jamón crudo, palmitos, cantimpalo, sopresatta, tortilla, roquefort, leberwurst y pan casero. 
10. La Academia. Su mayor atractivo es que está abierto las 24 horas, con un salón exclusivo para pool y billar. Alli se puede desayunar, almorzar, merendar, cenar y pasar largas trasnoches. A la hora que te encuentre, La Academia te espera siempre con una propuesta distintas. Cerveza, fernet y cinzano a la hora de los tragos y submarino y media luna de jamón y queso a la hora del desayuno o de la merienda.